Uno de los temas recurrentes en nuestra ciudad es el clima y la conversación cambia según la hora del día: que si hace frío muy temprano, que el calorón a medio día, que la lluvia en la tarde.

Últimamente, las lluvias han estado peor que nunca y aunque sea para caminar distancias cortas se vuelve indispensable usar zapatos adecuados.

Afortunadamente las rain boots o botas para lluvia ya no son un accesorio sólo de jardinería sin forma y de colores horribles…

Hoy podemos encontrar botas para lluvia en diferentes estilos y de todos los colores.

¡Hay tanta variedad que dan ganas de comprarlas todas! Las rain boots tienen la ventaja de que son completamente impermeables pero por lo mismo, su inconveniente es que pueden ser muy calurosas y no siempre son tan cómodas, por eso en lugar de gastarte tu sueldo en botas para lluvia lo mejor es tener uno o dos pares que puedas combinar con todo.

¿Qué tomar en cuenta al comprar rain boots?

  • Hay de diferentes alturas, desde algunas que van arriba del tobillo (ankle boots), las que llegan a media pierna y hasta la altura de la rodilla. Lo mejor es que cubran por lo menos hasta media pierna, porque si no sólo te sirven para trayectos muy cortos o lluvias moderadas y en ese caso, hay muchos otros zapatos más bonitos.

  • Asegúrate de que te queden bien. Recuerda que, por lo general, el pantalón va adentro de las botas y si te queda muy justa, el pantalón se hace bolas o no se ve bien. Que tampoco te quede demasiado holgada porque entonces no cumplirá su función.
  • Procura que sean de buena calidad para que te duren mucho tiempo, recuerda que las vas a traer de un lado para otra con lluvia y lodo.
  • Escoge un color y estilo adecuado al uso que le quieres dar. Procura que sean muy combinables y que las puedas usar con todo. Puedes elegir unas que le den un toque de color a cualquier atuendo, pero procura que también te sirvan para oficina y trabajo, que es cuando más falta te harán.

¿Con qué me las pongo?

Aquí hay algunas ideas de cómo usar rain boots para diferentes ocasiones:

1. Botas cortas con impermeable. 

Este es un look para cuando no está lloviendo mucho, porque aunque se ve muy lindo y casual, en realidad no te servirá si cae un aguacero, porque este zapato no cubre el pantalón y como los jeans son largos, se mojarán con la lluvia y acabarás empapada. Digamos que es un buen atuendo si hay probabilidad de lluvia, pero no demasiada.

2. Un toque de color. 

Estos son ejemplos de como unas botas coloridas pueden darle vida a tu atuendo de diferentes maneras.

3. Vestido y botas. 

Femenino y fresco, para esos días que hace calor pero también llueve y me encanta como se ve, aquí son amarillas pero puedes usar un color no tan llamativo (como café o azul) y también funciona. La idea de traer un par de zapatos aparte y ponerte las botas cuando se necesita también es genial.

4. Colores neutrales. 

Las botas en colores más serios también se ven bien y combinan con absolutamente TODO.

5. Diseños divertidos.

Las botas con diseños y colores son mejores para ocasiones informales.

6. Botas que no son de lluvia. 

Si lo que quieres es no mojarte pero tampoco planeas estar brincando de charco en charco, las botas largas que no son de lluvia también son una buena opción.

Ahora sí, ¡a disfrutar el clima!