Al implementar mejoras de procesos en empresas, uno de los factores más importantes es la administración del tiempo. Curiosamente, también es donde encontramos más resistencia, especialmente al hablar de establecer prioridades, tiempos y realizar las acciones en tiempo y forma. ¿Por qué? Principalmente se debe a una mala práctica laboral que tanto algunas empresas como algunos jefes aparentemente fomentan: el trabajar bajo presión.

unsplash_527e864de3770_1

En sentido estricto, trabajar bajo presión debería significar no colapsar en momentos de estrés o cuando el trabajo es excesivo. Sin embargo, en nuestro entorno se ha vuelto un sinónimo de “dejar todo para el último momento”.

¿Por qué ocurre esto?

Nuestro cerebro es altamente programable, es decir, si ejecuta un comportamiento y obtiene una recompensa, buscará repetir el comportamiento para repetir la recompensa. Esto empieza desde que estamos en la escuela y nos desvelamos una noche antes para pasar un examen: no dormimos, tomamos café hasta casi sufrir taquicardia, llegamos angustiados al examen y… ¡milagrosamente aprobamos! Eso, para el cerebro, es una señal positiva de que el comportamiento ha funcionado.

Al repetir esta conducta, llegamos a un punto en el que, si queremos sentarnos a estudiar o a hacer algo con tiempo de sobra, no podemos. Nuestro cerebro se bloquea y no nos deja avanzar hasta que ya tenemos el tiempo encima y entonces sí, sale lo mejor de nosotros y acabamos la tarea, el proyecto o lo que sea en tiempo record… aunque no durmamos ni comamos en el proceso.

¿Cómo evitarlo?

La única forma de evitar caer en esta trampa es trabajando nuestra disciplina personal. Los grandes empresarios del mundo, para cumplir sus objetivos, hacen lo que tienen que hacer cuando tienen que hacerlo. Organizan sus actividades con tiempo suficiente para imprevistos y no dejan las cosas hasta el último momento. Puede que esto te funcione algunas veces, es más, puede que te funcione casi siempre, pero… ¿Qué pasará el día que un imprevisto (que por eso se llaman imprevistos) te impida cumplir con la meta?

Planea y organiza tu tiempo, vivirás más tranquilo, con menos estrés y ¡con más tiempo para tus actividades personales y familia!

Si necesitas asesoría o más información sobre este tema escríbeme. ¡Éxito y suerte!