Hace poco me preguntaban cuál es la pregunta más difícil que me han hecho en una entrevista de trabajo. No recuerdo una en particular pero creo que la pregunta más difícil es aquella para la que no estás preparado.

Una de las que más lata da es cuando te preguntan: ¿Cuál es tu mayor debilidad? Y me refiero a una verdadera debilidad, no una debilidad que en realidad es fortaleza. 

La primera vez que me preguntaron eso no me lo esperaba. Es normal que te pregunten cuál es tu mayor debilidad o defecto y sí, lo acostumbrado es responder una fortaleza/debilidad, como: “soy demasiado perfeccionista”, “soy adicto al trabajo”, etc. Cosas que parecen malas pero que en realidad son buenas para la empresa que te está contratando.

Pero cuando te piden dar una verdadera debilidad, ahí sabes que el reclutador ya se sabe esa salida fácil y te puede poner en un predicamento.

¿Qué responder? 

Ten la respuesta lista antes de llegar a la entrevista de trabajo. En este caso, lo mejor que puedes responder es un defecto real no demasiado malo y que se pueda superar. Haz énfasis en cómo estás trabajando para superarlo o como lograste superarlo ya.

  • He sido muy desorganizado y eso me ha traído problemas, así que en el trabajo he tenido que acostumbrarme a utilizar siempre la agenda y priorizar mis actividades para cumplir en tiempo y forma con los proyectos.
  • Tengo dislexia y eso me obliga a concentrarme al doble y poner mayor empeño en mi trabajo para no cometer errores.
  • Aparento menor edad de la que tengo (o: soy muy joven…) y a veces las personas no me toman en serio, así que he tenido que esforzarme mucho para demostrar que sé y soy capaz de liderar un equipo de trabajo.
  • Aunque entiendo y leo bien el inglés, se me dificulta hablarlo, incluso actualmente estoy inscrito en un club de conversación para ayudarme a superar ese miedo.

En todos estos casos hablas de un defecto real, pero no haces énfasis en él, más bien te concentras en lo positivo y demuestras, con ello, que eres una persona capaz de solucionar problemas, con iniciativa, madurez y otras características positivas.

Otra buena forma de responder es con debilidades que no son necesarias para el puesto al que estás aplicando. Por ejemplo, si estás aplicando para un puesto que no requiere trato con el público (contador o programador), puedes decir que no eres muy sociable; para una vacante en ventas puedes decir que tus habilidades matemáticas no son muy buenas, etcétera.

Espero que te sea de utilidad. ¡Éxito y suerte!