(Publicado originalmente el 5 de enero) Aunque el año empezó hace 5 días, pareciera que es hasta esta semana que “arranca” oficialmente: hoy los gimnasios estuvieron llenos y todo mundo llegó temprano a trabajar. Lo malo es que ese ímpetu con el que iniciamos no siempre nos dura mucho y para febrero o marzo ya olvidamos todas nuestras buenas intenciones.

Para sacarle el máximo provecho al 2015 hay una técnica (no, no se preocupen, no voy a hablar de planeación ni de objetivos SMART) que es sumamente útil, muy fácil de hacer y divertida: los tableros de visión (conocidos en inglés como visión boards).

¿Qué es un vision board? 

Un visión board es la visualización gráfica de lo que quieres lograr. A diferencia de la fijación de objetivos y otras técnicas de planeación, esta no requiere que tus metas seas específicas, realistas ni alcanzables, sólo se trata de plasmar tus ideas, tus deseos, tus objetivos y tus metas. Puede ser tan grande o tan pequeño como tú decidas.

¿Para qué sirve? 

Quienes me conocen de mucho tiempo, saben que yo fui la persona más escéptica del mundo para este tipo de cosas, hasta que empecé a estudiar y aprender más sobre el funcionamiento del cerebro y la verdad es que siempre recomiendo hacer vision boards por una razón: funcionan.

Y no, no es magia ni que sólo por poner una imagen en un papel significa que todos tus sueños se harán realidad inmediatamente, más bien se trata de aprovechar al máximo nuestras funciones cerebrales, que en muchos casos son inconscientes.

Es decir, la función de un visión board es recordarte permanentemente, cada vez que lo ves, sin que tú te des cuenta, para qué estás trabajando y enfocarte a lograrlo.

A mi me ha sorprendido mucho porque desde la primera vez que hice uno he podido ver cómo (poco a poco, tampoco es inmediato) se va materializando lo que ahí he plasmado.

¿Cómo hacer uno? 

  1. Tómate un tiempo a solas para pensar qué es lo que quieres: trabajo, amor, dinero, etc. ¡No te limites!
  2. Busca las imágenes para que vas a utilizar. Esto es muy importante: tienen que ser imágenes. Aunque puedes poner también palabras, afirmaciones o lo que te guste, la parte que realmente actuará inconscientemente son las imágenes, así que asegúrate de tener bastantes. La técnica original dice que las busques en revistas, pero la especialista en vision boards que me asesora (Maire Wink) me enseñó que es mucho más práctico buscar las imágenes que quiero en Internet y después imprimirlas a color y recortarlas (en este caso, te recomiendo que no imprimas una imagen por hoja, utiliza Power Point o word para poner varias imágenes en una misma hoja e imprímelo así).
  3. Ya que tengas las imágenes, necesitarás una cartulina grande (tan grande como las imágenes que tengas) del color que prefieras. Dorado, Rojo y morado funcionan muy bien, pero puede ser el color que te guste.
  4. Acomoda las imágenes en el orden que prefieras, puedes poner todo lo que quieras sólo recuerda: tienes que sentirlo TUYO.
  5. No le pongas tiempo. Yo acostumbraba hacer un vision board por año, pero he visto que funciona mejor si lo hago sin fecha y sólo dejo que Dios/El Universo/Mi yo superior o como quieran llamarle me ayude a lograr mis metas en el tiempo que sea conveniente.
  6. ¡No lo hagas solo/a! Es mucho más divertido si lo haces con tu pareja, amigos o familia.

¿Dónde lo pongo?

Esto es muy importante: tienes que ponerlo en un lugar visible, donde puedas mirarlo todos los días. Puede ser una pared de tu cuarto, afuera de tu closet o en cualquier lugar donde pases al menos unos minutos cada día. No es muy recomendable ponerlo dentro del baño, porque el vapor de la regadera hará que las imágenes se maltraten y se despeguen.

¿Puedo hacerlo en la computadora? 

La verdad… no. Conozco personas que ponen sus vision boards en tableros de Pinterest o como fondos de escritorio… pero es poco útil. Lo que funciona es que lo veas, aunque no le pongas atención pero que esté ahí. Si está de fondo de escritorio, honestamente lo verás muy poco.

Ya lo hice… ¿y ahora?

Ahora… ¡deja que haga su magia! Olvídate de que existe y sólo deja que trabaje. Sus resultados no son inmediatos, pero en un año (más o menos) revísalo y sorpréndete con lo que lograste. Si algo no paso, no te preocupes, como dije antes, algunas cosas llevan más tiempo que otras.

Ustedes ¿alguna vez han hecho un vision board? ¿Les ha funcionado?

Si necesitas asesoría o información sobre este tema, ¡contáctame!